26 octubre 2011

LEGADO

Déjame aquella tarde dormida en la almohada
en el bies despojado de hastíos y estridencias
Déjame el labio trémulo donde trepó la vida
a devolverte enteras: la emoción y la sal

Que este sea el legado de los días que fueron
en las horas futuras que no sé si vendrán.







©Isabel Expósito Morales

2 comentarios:

  1. Un poema breve en su extensión pero pletórico de contenido...
    Sabes decir mucho con pocas palabras.
    No es fácil y menos en verso.
    Un abrazo.

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  2. El legado de lo que fue y tal vez no será, precioso.

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