31 marzo 2017

ÉRASE UN HABRÁ





Hubo una vez una vez en el bosque de sueños lunas luneras desperdigadas bajo la manta. Érase que se era un… mamá, cuéntame un cuento, ese fue el día de las mil y una noches, allá por los tiempos del siempre jamás. No, ese no era, era aquel de la vieja majadera que se perdió en la risa de sus ojos amplios. Hubo una vez un niño que había una vez un dragón de hojalata y una niña sin trenzas con un libro de fantasías bajo la almohada. Y escríbenos la historia en la libreta azul del arcoíris, mami. Hubo un habrá un tiempo feliz en el lejano reino de había una princesa, está escrito que sea.  Hubo un te contaré mañana aquel de los piratas. Vívía una vez un les cuento ahora el de todo es posible en el país del te quiero. Érase un a dormir, érase que se eran besos y besos. Hubo, había y habrá mil días y mil noches de manitas abiertas y colorines y colorados, que este cuento que empieza no ha terminado… dime, ¿quiéres que te cuente un cuento?





12 mayo 2016

VOCES



      La voz que me trae   historias  de mi infancia, a veces viene a caballo y a galopes me invita a entrar a un mundo donde es posible correr sobre el mar o vagar por caminos donde la tierra habla.  Otras, huele a cilantro y me lleva de la mano, palabra adentro, al recetario del vivir, de la existencia.  Voz que era mil voces la de mi abuela: seda, piedra, barranco, hierba. Ondulante, punzante, oscura o nívea, ella sabía sacar de su inventario de voces interminables el ritmo, el tono, el color justo para mantenerme atada a su relato y hoy, a su recuerdo:  ay, mi compañerita, atenta que voy a contarte un cuento.





15 abril 2016

03 febrero 2016

INEXACTA




No hay parábola escondida
detrás de esta espesura
donde habita lo extraño.
Sólo hay hierba inexacta;
simiente que las horas,
poco a poco, desgajan.






04 mayo 2015

DESVESTIRSE




Habrá que desvestirse.
Habrá que hacer borrón y cuenta nueva
y empezar a escribirnos del revés;
vomitar lo que fuimos
para dejar de ser 
sobre el papel..



06 abril 2015

¿NADA?



No entiendo el aire que respiro.
Ni este sabor del desconcierto
que mezcla el asco y el miedo
con este dulce palpitar
que es no entender,
que es no saber…
que es olvidar…

Esta es mi guerra,
la que me nombra y lleva:

la cima en que pervivo
–ajena  a lo ajeno–
dulcemente incapaz.



26 febrero 2015

HUERAS



El sujeto trasciende
de tanto verbo infame,
de tanta verborrea,
de rumores antiguos,
de futuras promesas

El sujeto disiente
transgrede invade rompe
las palabras cadenas
las palabras vacías:
la oquedad  que no dice
la cavidad que nombra…




ÉRASE UN HABRÁ

Hubo una vez una vez en el bosque de sueños lunas luneras desperdigadas bajo la manta. Érase que se era un… mamá, cuéntame un cuento, ...