03 febrero 2013

LA OTRA ORILLA




El Orinoco hoy tiene 
una mano invisible
y me sigue acariciando
junto a la selva amplia
de mis años de trueno.

El Orinoco hoy habla
y su diluvio gime
con su tambor de agua
de manos de clepsidra.

Y el Angostura vuela
sobre la piel lunar
de sus espaldas anchas.

Camina hacia la mar
donde ahora me toca
con el navío frágil
de su mano invisible.




2 comentarios:

  1. Amiga, como me hiciste emocionar!!! No tengo tu fina pluma para transformar pensamientos en prosa, pero si tengo la suficiente sensibilidad para apreciar tus más profundas emociones en tus líneas, atadas a hermosos recuerdos. Besos y apapachos, mi querida amiga. Oscania García

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  2. Precioso poema Isabel, acompañado de una bellísima foto. Me ha encantado. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.

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