03 febrero 2012

CALIMA

Calima que dibujas silencios,
rompe en dos esta niebla.
Sube a lo alto,
donde su nombre susurra
-quedo y clandestino-
historias inconclusas,
los cuentos de su vida,
canciones de mañana que regresan.

Calima, dame el eco
de alguna voluntad rota en pedazos,
de alguna gota suelta sin vendimia
en los septiembres que, por venir,
se fueron.

2 comentarios:

  1. tantos recuerdos de los setiembres.

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  2. Otro lado del dolor, Isabel, que ni siquiera tanta calima puede ocultar. Se te lee con sumo agrado y plena atención. Román C.

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No sé qué contará la historia Tal vez no me interesa. Acudo, como todos, a lo móvil; la inmediatez de un absurdo  en oferta...