12 mayo 2016

VOCES



      La voz que me trae   historias  de mi infancia, a veces viene a caballo y a galopes me invita a entrar a un mundo donde es posible correr sobre el mar o vagar por caminos donde la tierra habla.  Otras, huele a cilantro y me lleva de la mano, palabra adentro, al recetario del vivir, de la existencia.  Voz que era mil voces la de mi abuela: seda, piedra, barranco, hierba. Ondulante, punzante, oscura o nívea, ella sabía sacar de su inventario de voces interminables el ritmo, el tono, el color justo para mantenerme atada a su relato y hoy, a su recuerdo:  ay, mi compañerita, atenta que voy a contarte un cuento.





2 comentarios:

  1. un placer el haberte encontrado eres una ráfaga de verano

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  2. Recomenzar, agradezco la visita y el comentario pues es muy gratificante descubrir que lo que uno escribe tiene eco en alguien. Espero verla otras veces por este espacio. Devolveré la amable visita, comentando en su blog Recomenzar. Un abrazo

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